La vida naciendo de entre lo inerte

Desde pequeño siempre me ha impresionado la capacidad de la vida abriéndose paso entre las rocas, moldeando su forma propia y la de la roca para formar un ser único. Da igual que la roca sea tan pesada como varios edificios, las inclemencias del tiempo o cualquier otra adversidad, siempre termina creciendo y creciendo, buscando pequeños recovecos, estrechas vías para salir al paso y encontrar la luz y la libertad.

No dejo de pensar tampoco que nuestra vida es similar, buscando la forma de salir adelante, tomando la forma, el carácter de lo que nos rodea, amoldándonos a él.