Vértigo

La respiración y los latidos se aceleran según me voy acercando, sólo de pensarlo es suficiente. Segundos antes de poner el primer pie en ese abismo la respiración se entrecorta, mis piernas se quedan sin fuerzas para seguir adelante y mi cuerpo se paraliza por completo porque sé que seré incapaz de seguir adelante ni de volver atrás, estoy en una espiral de la que no puedo salir.