Nueva sintonía de Mujeres y Hombres y Viceversa compuesta por Alexander Rod

“Mujeres y Hombres y Viceversa” ya tiene voz. Tras casi 500 programas y con tan solo un descanso de menos de un mes estival, el próximo 9 de junio el programa cumplirá su 2º aniversario en TeleCinco de la mano de Emma García, ilusionada con el proyecto.

Alexander Rod “Mujeres y Hombres y Viceversa”
Quiero vivir, quiero sentir, luchar gritar, amar, morir, con tu mirada. Quiero soñar, quiero volar, andar, pensar, reir llorar, si no me faltas.

Mujeres hombres y viceversa, qué fuerte cóctel sobre la mesa,

están luchando por amor.

Mujeres hombres y viceversa, resolverán el rompecabezas,

y todo gracias al amor, al amor.

Quiero abrazar y descubrir, verme en tus ojos y seducir, en este juego.

Ya sea el amor o el desamor, si puede nos encontrará detrás del fuego.

Mujeres hombres y viceversa, qué fuerte cóctel sobre la mesa,

están luchando por amor.

Mujeres hombres y viceversa, resolverán el rompecabezas,

y todo gracias al amor, al amor.

Mujeres hombres y viceversa, qué fuerte cóctel sobre la mesa,

están luchando por amor.

Mujeres hombres y viceversa, resolverán el rompecabezas,

y todo gracias al amor, al amor.

Desde el inicio de sus emisiones el 9 de junio de 2008, el programa de tarde contó con registros de audiencia muy dispares, consiguiendo tanto audiencias cercanas al fracaso como records impresionantes que no se pudieron volver a igualar, lo que hicieron poner en peligro su permanencia en la pantalla, motivo por el cual la productora movió ficha rápidamente y, sin perder la esencia del programa, inició una segunda temporada en el mes de enero de 2009 para recuperar la audiencia perdida sustituyendo a los asesores del amor por los polémicos Pipi y Miriam y apostando por tronistas nuevos y otros ya conocidos como Soraya, que se sentaría al frente del trono rosa por primera vez desde su final en agosto de 2008, cuando Anita y Raquel se convertían en las primeras cabezas de turco del programa, eliminándose sus tronos.

El programa pasó con éxito la criba fijada para febrero de 2009, fecha en la que se determinó (fue vox populi) que si el espacio no conseguía superar unos registros, desaparecería. Hasta el mes de julio de 2009 el programa resistió en la tarde con una audiencia fiel, pero la cadena decidió poner un punto y seguido al programa, auqnue sin saber si regresaría, dándole un descanso, en principio programado para 2 meses, ideando mientras tanto otra forma de atraer a la audiencia.

La fiel audiencia no tardó en pronunciarse. Tras más de un año siguiendo las peripecias de los personajes, los foros oficiales se inundaron con mensajes pidiendo su regreso y, dicho y hecho, TeleCinco no tardó en responder, rescatando el programa en menos de un mes, en pleno mes de agosto y en la franja de la mañana.

El resultado, a pesar de la desconfianza por tratarse de un mes de verano y además en la mañana, un rotundo éxito que a excepción de contados días, sigue manteniendo su audiencia en torno a los 900,000 y 1,000,000 de espectadores que lo siguen cada día.

A punto de cumplir su segundo aniversario, TeleCinco ha encargado a Alexander Rod componer la canción de la sintonía del programa que llevará el mismo título, una canción pop romántica con un estribillo cadente muy pegadizo, que sustituirá muy pronto a la sintonía a la que estamos acostumbrados, algo que a los seguidores, a pesar de hacernos ilusión, no deja de causar una cierta nostalgia.

Alexander Rod nació en Moscú y es de madre española y padre ruso.

Covadonga, su madre, con apenas cinco años partía de un puerto del Cantábrico. Fue una niña más de esa riada humana que abandonaron España con destino a Rusia a causa de la Guerra Civil Española.

Allí se casaría con quien fuera el padre de Alexander.

Este nació de aquella unión aunque a la corta edad de tres años, le dejasen sin su madre. Por una cruel ironía del destino, a Covadonga le permiten regresar a España prometiéndole las autoridades soviéticas que su hijo se reuniría con ella en el plazo máximo de un año. Y así el pequeño Alexander se quedó en brazos de su abuela paterna viendo desde el muelle partir el barco que se alejaba llevándose a su madre.

Desde entonces, Alexander crece separado de su madre sin olvidarla y dedicándose a la música hasta que a los 20 años consigue un visado para ir a visitarla a España.

En cuanto desciende del tren se abalanza hacia su madre que le espera en el andén. Esta, teniéndole entre sus brazos y entre sollozos le dice :”No volveré a perderte nunca más“.