Buenos y malos

Hay dos conceptos en la vida que tiran de la cuerda con la misma fuerza y que terminan siendo la eterna metáfora en cualquier situación.

Cada elección, cada paso que damos, cada hecho, conlleva un sentimiento que se puede traducir en uno de estos dos términos. Pero nadie es infinitamente bondadoso, como tampoco puede ser infinitamente malvado. En todos, en mayor o menor medida hay un poco de ambos conviviendo en nuestro interior y son las situaciones las que nos llevan a descubrir la cantidad exacta que cada uno llevamos dentro, sin llegar a saber nunca dónde está nuestro límite.