Mi Oficio, por Faustino Díaz

Mi trabajo es ser barrendero de tus palabras,

y recoger en mi bolsa las más valiosas

Mi beneficio, es la onda de tu alma enamorada,

que me zarandea cuando te siento, azarosa,

Mi duelo, tus lágrimas y tus dramas,

Mi anhelo, barrer siempre bajo tu aurora.

Quiero agradecer a Maria José el día que me escribió estas palabras en una hoja en blanco.