Ana

Un buen día, hace ya muchos años, mi amiga Ana, de Medina del Campo, me envió por correo una cinta de Jorge Drexler. Era la primera vez que escuchaba a este cantante, cuya historia personal y profesional me sorprendieron. De entre todas las canciones me sorprendió encontrar al final de la cinta esta, Ana, como su nombre, como el nombre de mi amiga, una canción sencilla, directa, con pocos instrumentos y una cálida voz que lograba conducirme por los recovecos de cada nota mientras la escuchaba una calurosa tarde de verano en la terraza.

Cada vez que la escucho recuerdo el momento en que vi el sobre en el buzón como una pequeña sorpresa, la ilusión con la que lo abrí y el sol rozando mi cara cuando las melodías comenzaban a sonar.