Rescue me

Son historias que a uno se le quedan grabadas. Quien no lo ha vivido en personalmente, al menos sí que seguramente ha escuchado o presenciado el momento de un rescate. Recuerdo vagamente alguno que viví de pequeño, pero apenas recuerdo quienes eran los implicados. Sí me queda esa sensación que se genera alrededor del mismo, nunca cambia. La tensión que se respira en el ambiente, un cúmulo de gente murmurando a la espera del desenlace y finalmente el clamor y la alegría entre los presentes con el final, afortunadamente feliz.

Después para aquel que ha sido rescatado, queda sin duda el agradecimiento de por vida a la persona que arriegó su vida por la tuya.