Un corazón de amor sin dueño

Han pasado ya 3 años y ni tan siquiera uno de esos días me he olvidado de tí, como si los más de 13 años que pasamos juntos nuestras vidas se hubieran enlazado para siempre con hilos invisibles. Algunas mañanas, algunas noches, pongo mi mano sobre el pecho sintiendo mi respiración, como hice aquella noche para calmar la pena, para sentirte un poco más cerca de una distancia infinita que ya nos separaba.