Juegos enterrados bajo el asfalto

fotografía de Crystal Rodgers

A menudo, al mirar por la ventana del lugar donde crecí, cuando veo las carreteras y los edificios que se levantan donde antes todo era arena y campo, siento nostalgia por aquello que se quedó enterrado bajo el asfalto. Tardes lluviosas jugando al pincho, tardes soleadas imaginando cualquier cosa al alcance de unos simples palos y piedras, el cobertizo donde descansaban esas bicicletas que nos llevaban en maravillosos viajes hasta las víasdonde veíamos pasar el último tren antes de ponerse el sol y regresar a casa exhaustos.