Burocracia

– Hola, me dijo Susanita que tenés una tortuga y vengo a conocerla, ¿qué nombre le pusiste?

– Burocracia.

– ¿Burocracia? Pero ché, mira que ponerle Burocracia, ¿por qué Burocracia? ¿Ehé? ¿Por qué? […] ¿Bueno y…?

– Y, ya está encerrada. Tal vez si hubieras venido antes…

– ¡Cómo! ¿Y hoy ya no? ¡Es una barbaridad, yo vine especialmente!

– Lo siento, tendrá que ser mañana, hoy ya es imposible…

– ¿Y mañana dentro de qué horario más o menos?

– Muy bien no sabría informarte.

– Ahá, bueno, volveré mañana. […] ((Y al final no me enteré por qué le puso ese nombre)).