Ya no somos aquellos niños

Qué ha sido de los ratos que pasamos juntos cuando éramos pequeños. Dónde han ido a parar las horas en las que frente a una revista elegíamos libros en común, en las que construíamos un mundo de ilusiones basado en objetos comunes, en las que un simple papel era un videoclub, en las que un supermercado era el producto de las herramientas de juguete, en las que con impaciencia esperábamos sentados en la cama el regreso de mamá a la espera de poder ver lo que nos traía a su vuelta, siempre un pequeño detalle con el que divertirnos, los momentos en que juntos cantábamos en el salón apoyados por la música de los altavoces de nuestra flamante cadena de música…

Seguimos siendo aquellos de entonces y esos momentos nunca los olvidaremos, pero hemos cambiado. Aquello que dijimos que nunca haríamos, ahora lo vemos con otros ojos y lo estamos haciendo, cada uno siguiendo un sendero distinto. Tú que parecías emparejada de por vida a aquel amigo de la infancia y diste un giro radical a tu vida. Tú que dijiste que jamás besarías a un chico y ahora comienza a crecer algo especial. Yo que jamás pensé que llegaría a tener la valentía para afrontar ciertos momentos, siempre solo y sin amigos, sumergido en mis pensamientos y llegar a ser el que hoy soy. Todo ha cambiado. Ya no somos lo que éramos, ya no somos lo que dijimos que seríamos, ya no somos cobardes ante nuestro futuro. Pero conservamos todos los recuerdos para saber de dónde venimos y lo que un día fuimos.