Resiliencia

Bonita y complicada palabra que ha formado parte de muchos de nosotros sin saberlo, pero cuyo significado, el que encierran sus efectos, es bien conocido.

Desde pequeños, muchos nos vemos obligados a madurar antes de lo que se supone deberíamos hacer. La vivencia de situaciones difíciles y complicadas a una edad temprana, ser el objeto de insultos, ser testigos de algo que jamás debiéramos haber visto, dificultades económicas, situaciones, es decir, que nos han impedido vivir una etapa que debería haber sido como la de los demás niños.

Sin saberlo, mientras hemos sido objeto de esas situaciones, nos hemos ido fortaleciendo, afrontándolas como algo natural, aunque sin olvidarlas, y superando todos los obstáculos. En definitiva, hemos salido fortalecidos al hacerle frente y somos más inmunes a estas y otras situaciones similares que se puedan producir a lo largo de nuestra vida.

Así es la resiliencia, la capacidad de una persona para sobreponerse a una tragedia o un dolor emocional, pudiendo salir fortalecido de esos mismos contratiempos.