Perdiendo el norte

Desde hace tiempo me he ido ganando fama de despistado, ese algo que hace que ante tus ojos pasen cosas importantes y seas incapaz de darte cuenta hasta que ya es evidente del todo. Claro, que uno también es despistado cuando aquello que tiene que recordar no le importa demasiado.

Uno de mis mayores “miedos” cuando voy por la calle es que algún coche pare cerca de mi y me pregunte dónde está tal calle o cómo llegar a tal sitio. Si ahora saliese de casa y me ocurriese eso, mi respuesta sería que preguntase a otra persona. Tantos años viviendo en la misma ciudad desde que nací y excepto en las calles que más he frecuentado, el resto son unas desconocidas, me suenan y con eso me basta, echo a andar cuando he de ir a alñgún sitio y con eso me basta, salgo a la calle incluso sin reloj y con eso me basta.

Incluso sería capaz de guiar a una persona por las calles de Cuenca donde pasé 4 años antes que por las de mi ciudad. Será por eso de la necesidad, allí sí me era necesario el reloj, el móvil y demás objetos para permanecer en contacto con el paso del tiempo.

Hoy me ha dado por reflexionar acerca de esto cuando he ido al Corte Inglés (sin mover las manos ni los pies). Lo cierto es que he entrado pocas veces y he subido hasta el piso de arriba para después ir bajando e ir viendo cosas. Al subir me había fijado en la planta de juguetes para comprarle un peluche a mi sobrino y había pensado en mirarlo después. Para mi sorpresa, al ir bajando plantas, de repente la planta de juguetes había desaparecido. No daba crédito. ¿Cómo era posible que esa planta ya no estuviese allí?

Al bajar a la planta baja he vuelto a la escalera por donde subí y entonces, después de más de 1 año, me he dado cuenta de que en esa escalera había una A y en otra ponía B y llevaban a sitios distintos. Me ha dado por reirme de mí mismo y de mi propia torpeza por perder el norte con tanta facilidad, pero bueno, sacando el lado bueno, hoy no me acostaré sin saber una cosa más…

Si queda gente por ahí que suela perder el norte, me gustaría saberlo, que me siento bicho raro 😛