Hey :)

Es difícil a veces obtener una sonrisa, pero un pequeño gesto lleno de voluntad y ganas puede conseguirlo. Cualquier bebé al que acerquemos de repente y por sorpresa un muñeco mientras lo acompañamos de cualquier sonido como un “hey”, no dudará en sonreir. Aparentemente es un gesto bobo y sin sentido, pero incluso haciéndolo con un niño o cualquier persona que esté en una mala situación, podremos conseguir de ella o él una breve sonrisa.

Como si de pronto se activase por la sorpresa inesperada algún mecanismo que por un momento nos sacase de nuestro mundo pensativo.