Mujeres y hombres y viceversa y la despedida de Verónica

Carta a VERONICA,

“15 de Agosto

Hay veces que decir “hola” sólo lleva un segundo de tiempo en la vida. Yo te dije un “hola” simbólico cuando te vi por primera vez entrar con dulzura y un poco de temor en el programa. Ahora que se acerca el final y la despedida me doy cuenta de lo mucho que voy a tardar en decirte adiós. Pronunciarlo será muy sencillo pero los más doloroso será sentirlo.

Dicen que el amor es símbolo de la eternidad, que elimina todo sentido del tiempo, destruye todo recuerdo del principio, y anula todo temor de un final. Eso quiere decir que no me he enamorado, porque recuerdo con emoción el primer día y temo el día en que llegue la despedida. Pero sí te he cogido un gran cariño cercano al “te quiero” porque estos más de dos meses he perdido la noción del tiempo y me parecen muchos más que los que han pasado en realidad.

Hoy por primera vez he logrado entenderte y pienso que hasta tú misma has visto la evidencia y que de esto has aprendido, te has quitado esa venda de los ojos que tanto a ti como a mi nos impedía ver más allá. Nos habíamos quedado con ese DAVID MORALES fantástico, imprevisible, sorprendente, habíamos confiado demasiado, nos habíamos autoconvencido de que quizá era la mejor opción… y de pronto la venda ha caído de nuestros ojos y aunque no deja de ser por ello un buen chico con el que tener una amistad, todo lo que habíamos hecho grande, de pronto se ha derrumbado ante nuestros propios ojos, como si todo lo construído no hubiese servido de nada.

Para ti ha sido mucho más duro vivido en primera persona, un choque difícil de llevar. Yo hacía tiempo que apenas lo nombraba, es por eso que las cosas quizá se notan en el ambiente y no pilla tan de sorpresa como esperamos, la intuición es un sentido irremplazable.

Ahora entiendo lo que explicabas sobre lo que querías y lo que te convenía. Él no te conviene, no es para ti, no es lo que buscas.

Igual que te digo esto, también te puedo asegurar que una vez descartado, elijas a quien elijas tampoco será lo que te conviene. Has saltado del paso de decepción, al paso desesperado del orgullo, donde cualquier cosa que puedas hacer para convencerte de que todo el tiempo pasado allí no es perdido, la harás. Es como cuando ante la sorpresa de los reyes magos, nos llega un regalo diferente al que esperábamos, primero llega la decepción y después llega el proceso de adaptación al nuevo juguete, hacemos lo imposible por que nos guste.
Pero sabemos que nunca nos gustará tanto como el juguete que queríamos y que andábamos buscando.

Sería genial que el programa te diese una segunda oportunidad, con gente que realmente te aprecie y te quiera por cómo eres, que no anden buscando a otra rosa en otro planeta porque tú seas su rosa, esa a la que quieren proteger, ser tu principito.

En ambos DAVID tienes a buenos amigos y no debes desaprovechar la oportunidad de seguir conociéndoles, a uno para tenerle y que te haga reir y al otro para conocerle mucho más de lo que hasta ahora has hecho donde sólo había mentiras cuya existencia ya conocías.
Piensa que uno llora sólo por algo que siente con fuerza, por las cosas que no nos importan nadie llora.
Yo lloro cuando pienso que el rato de todos los días viéndote en la televisión se acaba. ¿Tú por qué lloras?

El último escenario de tu cita con DAVID, el pub ANUBIS, no era el más conveniente, de hecho si algún día oigo nombrar este lugar huiré de él cuanto más lejos mejor, recuerdo en ese mismo sitio no hace mucho a una chica rubia despampanante bajando con dudoso honor por las escaleras hacia el destino de su despedida en el mismo programa. Ver solo a DAVID en su silla al final me ha provocado tristeza, pensando cuando todos esos pupitres estaban ocupados por pretendientes que nunca le hicieron sombra. Ahora la única sombra allí era la suya propia, la que con acierto o sin él ha ido forjando el paso del tiempo.

Curioso el destino que lo toca todo, ANUBIS es el antiguo Dios de los muertos, el encargado de guiar las almas hacia su próximo destino y por ende hacia su triste pero a la vez esperanzador final. Para mí es el Dios de las despedidas, las que te dejan ese triste sabor salado en los labios, pero la alegría de un futuro reencuentro, sea este cuando sea.

Nadie sabe dónde ni cuando estará preparado su destino, pero yo confío en que tu elección no sea lo que merezcas en esta vida, basada en la precipitación. Espero que como siempre el mundo de muchas vueltas y entre tanto movimiento termines encontrando la verdadera pieza que encaje contigo.”

“19 de Agosto

Me gustaría haber disfrutado más de tu presencia. La evolución del programa así lo exigía aunque decidieron cortarla y tu elección no ha sido todo lo meditada que debiera. Pero es el tiempo que te dan el que hay que emplear en decidir lo que quieres.

Hace semanas navegué entre tus fotos, como te dije, de puntillas, observando la naturalidad de aquellos “Saturdays BBQ”, el blanco y negro de Tiergarten, Cem y Karla y la postura pensativa de Octavio, empapándome sin querer de esa magia que desprendes y que llega más adentro que cualquier otro personaje televisivo al que haya conocido nunca. Porque tú no te has mostrado personaje, sino persona.
La misma magia que me ha mantenido emocionado en tus tres conversaciones finales con cada uno de tus pretendientes. Deseo que conozcas profundamente a FERNANDO, que desde hace tiempo sé que era el único que desprende esa mezcla que a ti te gusta y que te puede hacer sentir como en casa. Deseo que conozcas a JOSE ANGEL como amigo porque te aporta la diversión que a veces te saca de la rutina.

Pero he llorado al ver la despedida que me ha mantenido en vilo desde hace días, la de DAVID MORALES. Dentro de ese regalo seguramente iba la corbata de su padre, un regalo devuelto para que él lo use con quien realmente sea merecedor de su amor. No ha sido fría ni llena de rencor como apuntaba el último programa donde él se quedó solo en una silla. Ha sido cálida, llena de buenos deseos y frases que rompen cualquier frontera, como era de esperar en ti, la persona que más nos ha deleitado.

Hace ya muchos años había una película titulada MI CHICA. La primera vez que la vi, me quedé dormido en el sofá y desperté justo en el momento en que las gafas del protagonista, Thomas, están en el suelo del bosque y acababa de morir. Mi primera reacción fue llorar, pero no llorar como siempre, sino llorar por un desgarro producido por el dolor de la pérdida. Habían transcurrido apenas unos minutos desde el principio de la película, pero aquello me dolió profundamente y siempre recordaré lo que sentí. Veda, la amiga de Thomas, tras la noticia tampoco puede soportar el dolor de perder aquella amistad con la que había crecido, su AMIGO.

Y es aquí donde comienza una enfermedad llamada dolor y nostalgia, que comienza por un nudo en la garganta y que se extiende por todo el cuerpo como una especie de tristeza invisible que todo lo cubre.

Una de las formas con las que Veda consiguió superar la separación de su amigo fue un objeto especial, una piedra que cambia de color y que siempre lleva consigo. Los objetos de las personas que ya no están, sus fotos, esos recuerdos que conservamos en un cajón especial o a la vista en nuestra mesilla nos hacen sentirnos bien.
Yo conservo la correa de mi perro guardada debajo de mi cama y cuando a veces la cojo y tintinea, me trae buenos recuerdos de tardes felices.

Para recordarte VERONICA, no poseo ningún objeto, pero sí muchas frases y esta historia que tanto se asemeja a una separación donde llega el momento de decir adiós, a partir de ahora serás aunque no mía, MI CHICA. Así será como te recuerde.

Tu trono aunque sea ocupado, siempre permanecerá en algún lugar en nuestros sueños, como un columpio en el que siempre te veremos con los sentimientos de un lado para otro, como un equipaje cargado de… un qué sé yo… o un… qué sabes tú.

Me gustaría bajar de esas escaleras mientras permaneces en tu columpio, en ese vaivén, recordar los primeros instantes y con lo que ya sé, dedicarte una de esas frases que tanta gracia nos hacían al principio. Rebobinemos en el tiempo, demos marcha atrás…

“Hola Verónica,
Como el árbol necesita a la Tierra,
Como la noche necesita a la Luna,
Como las estrellas necesitan el cielo,
Como la guitarra necesita el sonido,
Mi mundo ahora te necesita a ti.”