Entre el viaje y el destino

Hay un lugar en nuestra vida paralelo a aquel que llaman purgatorio en el cielo donde se redimen los pecados. Ese lugar tiene un tiempo entre el inicio de las vacaciones y el destino al que queremos llegar y se llama “espera”.

Es en ese lugar donde se dan circustacias especiales que no se dan casi en ningún otro sitio. Tenemos tiempo para reflexionar, para pensar e incluso hasta para arrepentirnos de nuestro destino. Echamos la vista atrás para recordar cosas de lo que dejamos atrás y por otra parte pensamos en lo que nos espera al llegar al lugar de nuestras vacaciones.

Hablamos con gente desconocida, escuchamos pistas de audio de nuestro mp3 a las que nunca habíamos llegado, leemos cosas que jamás hubiésemos imaginado leer, hay tiempo para todo.

Cuando llega el aviso de nuestro vuelo, nuestra cabeza desconecta de ese purgatorio en el que nos hemos metido y afronta el futuro. ¿Ha servido para algo la larga espera?

Entre el viaje y el destino hay un lugar llamado espera, donde detienen el camino de nuestras vidas, para aprender un poco más del mundo que nos rodea.