Sunshine, viajando hacia la fe

Uno ya ha visto tantas películas de ciencia ficción sobre Marte, sobre todos nuestros catastróficos futuros por ser tan malos los humanos, que cree que ponerse frente a la pantalla para ver otra película más le aportará más de lo mismo.

Pero cada película tiene su corazoncito, su forma de contar algo, los sentimientos que quiere expresar su creador y que estos queden impresionados en la mente del espectador y sinceramente por lo menos durante lo que restaba del día tras ver este film, consiguió que mirase al sol con más respeto y que apreciase los elementos naturales que me rodean un poco más si cabe.

El principio de la película es particularmente lineal, contando una historia que ya intuimos, un sol que se está apagando y que gracias a la humanidad y las nuevas tecnologías se puede resucitar. Hay todo un canto a la naturaleza que tiene su máxima expresión en dos elementos, el jardín de la nave (que me ha recordado a Sun de PERDIDOS (LOST) con sus cultivos en su parcelita) y los hologramas de la sala a la que van los tripulantes como medicina alternativa, donde las imágenes de las olas son simplemente impresionantes, termina uno suspirando.

Escena de la película

Como toda buena película de ciencia ficción que se precie, los sobresaltos llegan más tarde. Al principio son cosas comunes aplicables a una nave que se mueve por el espacio, pero todo toma un argumento diferente con el descubrimiento de una señal. Esa señal será el revulsivo, el espectador no puede apartar la idea de preguntarse ¿qué habrá tras esa señal? Comienzan las dudas en los protagonistas, las disputas, los errores, la capacidad para aceptarlos o sucumbir a ellos.

La cinta está llena de guiños a otros films famosos como El Resplandor o la película de ciencia ficción por excelencia, 2001:Una odisea del espacio.

La emoción se incrementa cuando descubrimos los secretos, cuando el ánimo de supervivencia, el miedo y la fe rota luchan contra una fe exaltada por la soledad del universo encarnada esta en un personaje salido del mismísimo infierno. Una lucha que culmina de la forma más bella posible, tanto para mal como para bien, un final que debe descubrir cada uno para posteriormente sentarse tranquilamente tras los sobresaltos y meditar, alzar la vista y preguntarse si todo lo que estamos haciendo algún día servirá para algo y para alguien, si todas las cosas que hoy vemos y escribimos permanecerán para siempre.

Sunshine Theme

imágenes obtenidas de eCartelera