Un nuevo amigo en sus vidas

perro perrera

Yoko:

Hace unos días esperando en la parada de autobús, de pronto me giré para ver a un perrito que pasaba por detrás. En ningún momento me fijé en quien lo llevaba de la correa hasta que mi tía me saludó (soy demasiado despistado qué le voy a hacer).

En ningún momento pensé que el perro fuese suyo, creía que estaba dando un paseo al perro de alguien, pero no, me dijo que era suyo. Ella quería uno y mi tío no, pero un buen día llegó del trabajo y le dijo: “arréglate que nos vamos ahora mismo a la perrera” y así llegó Curro, un nuevo amigo a sus vidas, al que de nuevo deberán enseñar muchas cosas y del que volverán a disfrutar como en su día hicieron con Katy, a la que siempre tendremos todos en el recuerdo.

Necesito, necesito yo también levantarme un día o llegar del trabajo y decidir que quiero un nuevo amigo en mi vida, el problema es que no vivo solo y mi decisión no es la única. Una mascota da muchos problemas y mucho que hacer, pero después sólo quedan los buenos recuerdos.