Amanecer en el tren

amanecer en el tren

Tras un madrugón de los grandes a las 5 de la mañana, prepararte, ducharte, intentar que no se te olvide nada y las prisas para llegar a tiempo, embarcas en la estación. Hora y media más tarde aproximadamente, cuando el traqueteo continuo del tren te ha dejado medio adormilado de nuevo, el tiempo… se detiene…

amanecer en el tren

Los primeros rayos de sol llegan a través del cristal hasta tu rostro cansado y entonces respiras hondo, intentando inhalar la sensación de tanta belleza.

Ver amanecer en el tren es una de las imágenes más bellas que existen y que acompaña a todos o casi todos en algún momento de la vida y le deja una huella indeleble. Es como la lectura de un buen libro, es como un buen beso.

Mis amaneceres en el tren me traen recuerdos agridulces, conservo en mi memoria amaneceres alegres y esperanzadores saliendo de mi ciudad hacia un destino donde se encuentran los amigos que dejé tiempo atrás mientras el sol temprano me trae recuerdos de momentos pasados, el sol ciega mis ojos y en ese momento nadie más existe, sólo yo y mis pensamientos. Conservo también amaneceres lejanos de viajes con mi madre hacia otra ciudad, con la cabeza apoyada en su regazo mientras sobre el mío descansaban cuadernos de dibujo y pinturas de colores.

amanecer en el tren

Pero no siempre son tan alegremente emotivos, también están aquellos de viajes trágicos precipitados donde uno se lleva lo puesto y sus lágrimas, secándose irremediablemente por el efecto de ese mismo sol.

Conservo viajes de amaneceres en tren con risas entre amigos, de pequeñas historias que sólo son posibles junto a ellos…

amanecer en el tren

amanecer en el tren