Venía a por el último libro de Harry Potter

 harry potter y las reliquias de la muerte

Con la frase que da título al post, tristemente me acercaba a la tienda con el corazón acelerado pensando en la primera vez que compré Harry Potter y la Piedra Filosofal hace ya 9 años un día de noviembre de 1999 por las calles de Cuenca.

Aún no lo conocía nadie entonces, yo simplemente me hice con un recorte de periódico que encontré por casualidad y empecé a buscar por las librerías. No existía en ningún escaparate.  La primera libería en la que entré fue un auténtico martirio, nada más decir el título el dependiente me miró extrañado como si dudase que ese libro existiera. Se metió para adentro a buscar, le preguntó a su compañero y nada, no sabían ni que existía. Salí apesadumbrado, pensando que a lo mejor el libro aún no había llegado a España. Necesitaba saber por qué un libro que se comercializaba para niños había vendido más de 13 millones de copias en poco tiempo en los EEUU y otras tantas en el Reino Unido.

harry potter y las reliquias de la muerte

Al entrar en otra tienda las cosas no pintaban mejor, los dos dependientes me miraron con la misma cara que si alguien pide un ladrillo en una pescadería. Pero la situación ya tomaba un cáriz diferente. Bajaron a buscar al almacén y pude escuchar sus voces diciendo “mira, pues sí que hay ese libro y hay dos”. El librero subió con dos libros, las dos primeras partes, cosa que me ilusionó porque por lo menos ya sabía algo más, que de gustarme podría comprarme enseguida la segunda parte. De momento le pedí la primera y salí de aquella tienda como un pequeño ladrón de libros que se lleva un precioso tesoro en sus manos, sabía que dentro de aquel libro había algo que tenía que descubrir.

Pasó noviembre y diciembre y me juré que no lo leería hasta llegar de vacaciones de navidad a casa. Tuve la tentación de abrir sus páginas y empezar antes, pero aguanté, necesitaba la calma que se requiere para desvelar los misterios. Una y otra vez leía la contraportada con emoción y hojeé el libro, me impresionó que no hubiese ni una sola ilustración, todo letras y además como las de los libros normales, ¿era posible que un libro sin un solo dibujo hubiese sido objeto de compra por niños? El misterio se acrecentaba por momentos.

harry potter y las reliquias de la muerte

Hasta que decidí comenzar a leerlo una noche de nochebuena del 24 al 25 de diciembre de 1999. Una fecha que no se me olvidará nunca mientras pueda porque fue la mejor jornada de lectura que he vivido jamás, la lectura del primer capítulo.

Ese primer capítulo tenía sentido en su momento, en el momento en el que lo compré, cuando nadie lo conocía aún y todo el mundo se extrañaba al mencionar su título. Allí decía la autora que el niño que vivió sería conocido por todos como el más famoso mago de todos los tiempos. Eso me ilusionó, sabiendo lo que me había costado dar con el libro, ver en las palabras de su autora una pequeña gran visión de futuro en la que yo mismo creía tras leer ese primer acto.

Y así fue, hoy 21 de febrero de 2008 se cierra el ciclo, el final de la saga mágica, 9 años después aquellas palabras de J.K.Rowling vuelven a cobrar sentido. Ahora ya no hay casi rincón del mundo donde no se conozca a Harry Potter, al mago más famoso de todos los tiempos.

Y así he ido hoy camino de la librería, pensando en aquel primer día que busqué a Harry como a un niño perdido que no se sabe dónde está. He entrado en la tienda y esta vez no ha habido búsquedas ni preguntas interminables por almacenes, ni caras extrañas, ha sido suficiente con decir que venía a por el último libro de Harry Potter.

Y al decir estas palabras algo extraño me ha invadido y ha muerto dentro de mi, como si me despidiese de un amigo.