Lo siento

sorry

Arrepentirse y decir LO SIENTO nunca es tarde. Muchas veces cuesta hacerlo, sobre todo si al que se lo tenemos que decir es nuestro peor enemigo, nuestro mejor rival o la persona a la que tanto queremos y a la que no queremos hacer daño. Cuando la persona no nos importa lo decimos sin sentirlo apenas. Un verdadero lo siento sólo tiene su gran significado para una gran persona.

El sentimiento casi siempre es el mismo. Vamos alargando el momento indefinidamente diciéndonos que “ya se lo diré otro día”, pero nunca llega ese tiempo. Y cuando lo hace, vamos hacia la otra persona con las orejas gachas, llenos de un sentimiento de vergüenza y de esperanza, sin saber qué nos vamos a encontrar, una repulsa, una sonrisa o un abrazo. Sea lo que sea lo que al final encontramos, nos queda un sentimiento ahora de vacío, de desprendimiento de algo que necesitábamos sacar de una vez. Si somos rechazados nace el sentimiento de autoestima, de compadecimiento de uno mismo, sabiendo que lo ha hecho bien. Y si somos recompensados con un beso, la felicidad es mayúscula pero engañosa, hay que tener cuidado de no caer en la tentación de volver a recaer.

Dos veces lo siento no es un arrepentimiento verdadero, es el principio de algo peor.

Lo siento por haber herido tus sentimientos, lo siento por no haber pasado contigo más tiempo, lo siento por tantas cosas.

fotografía tomada de nationalgeographic.com con relación al arrepentimiento de la Casa del Parlamento australiano por el racismo político hacia los aborígenes de Australia.