Al otro lado de la correa

Hay una correa invisible entre el cielo y la tierra. En un extremo estoy yo agarrándola con fuerza, sintiendo los tirones por momentos. Muy poco es el tiempo en que la correa se afloja y por un momento se me olvida tu presencia para dejarte libertad allá arriba. En el otro extremo estás tú, conservado en un mundo de cristal de pensamientos de lo que pudo ser y no fue, congelado en recuerdos que se convierten en imágenes estáticas y pequeños cortos animados.

Lo nuestro es un mundo invisible, un pueblo abandonado donde campamos a nuestras anchas sin que nadie tenga que ponernos límites, donde el tiempo se para y se convierte en la vida que fue y debió ser.

Hay una correa invisible entre la tierra y el cielo y en los sueños cruzo el umbral que nos separa para quitártela y ser libres los dos en ese lugar donde revivir nuevos momentos.

paseando al perrito

Bienvenido un nuevo día

Sea la hora que sea a la que me haya acostado esta noche de cambio de año, no deja de impresionarme el hecho de levantarme este día como años anteriores, desde aquel mágico cambio de 1999 al 2000, bien pronto para ver amanecer y las calles vacías. Justo hoy el mundo parece nacer de nuevo.

bienvenido un nuevo dia