Tengo el corazón de mudanza

Hola Yoko:

Hoy hubiese sido tu 14 cumpleaños. Hoy tengo el corazón de mudanza. Es como si una vez más el tiempo se llevase de mi corazón unas cuantas cajas y yo le dijese “no te lleves esto”. El tiempo se ha llevado tu cacharro de la comida, los pequeños pelos que aún quedaban en prendas de mi ropa del invierno pasado, los paseos por la calle a cualquier hora. Pero le he dicho que me deje tu correa y tu manta preferida, con la que sonrío cada noche antes de irme a dormir.