Andar sobre el agua

Nunca pensé que Octubre se iba a convertir en el mes triste. Hace casi 14 años que Octubre fue el mes de las sorpresas, el mes que trajo a casa una felicidad desconocida y que de tanta felicidad incluso un par de las primeras noches era rechazada por mi. Pronto la felicidad se transformó en mi sombra y mi amigo.

Este chaval que escribe cada día aquí, hace 10 meses ya que ha perdido a su sombra y su amigo y cada noche desea que en sueños brille de nuevo el sol del atardecer para que esa sombra se alargue y le permita distinguir, entre sollozos que nunca nadie escuchará, un rato de felicidad al menos.

Ya sin sombra sigo andando un camino, sobre una superficie que se tambalea, como si de agua se tratase. Y de vez en cuando me sumerjo para recordar que mientras lleve a mi amigo conmigo dentro, nada será difícil.

andar sobre el agua